De mi fijación a la soledad.
De cuando maldigo y maldigo en silencio.
Cuando me autotorturo.
De mis miedos e inseguridades latentes en cada segundo.
De las alas que me llevan a la luna,
de cuando me traicionan y me dejan caer.
Cuando bendigo y bendigo en silencio.
De llevar siempre una tristeza desconocida arrastrando.
De las veces que querer quiero
y de las otras tantas que querer no quiero.
Los infinitos pasos que doy un día,
y el camino que trazo con ellos.
De mi frágil esqueleto y mi fuerte coraza.
De los días que nacen azules y crecen naranjas.
Cuando beso a un extraño.
Los viajes que escaldan y las maletas que esperan.
De cuando me gusto,
y cuando no me gusto.
1 comentario:
Me gusta la parte de los infinitos pasos que das en el día, pero en realidad no son infinitos, aunque lo parezcan... saluditos Wen
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