Algunos animales de sangre caliente, mamíferos y aves sobreviven en invierno entrando en una especie de sueño profundo, logrando que su actividad corporal sea más lenta y su temperatura descienda para ahorrar energía. El corazón les late más lentamente y la respiración se hace también más pausada. Pueden lograr que la temperatura de su cuerpo se asemeje a la de su entorno, aunque se acerque al punto de congelación. Los animales que hibernan suelen utilizar lugares cálidos y seguros para pasar el invierno.
1 comentario:
no te los comas!
:(
te comerías a cuyberto?
Publicar un comentario